Japón: Rumbo al país del sol naciente

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Japón es un país fascinante. La primera vez que uno visita el país vuelve con imágenes sorprendentes y curiosas. A los ojos de un occidental, es otro mundo. Peculiar, pintoresco, y sobre todo, cautivador. Tras el agotador viaje en avión, toca descansar un poco y empezar a descubrir sus calles y paisajes.

Algunas impresiones sobre japón:

Gente por todas partes. En Japón viven unos 127 millones de personas, casi el triple que en España, en una superficie más pequeña. Puede resultar estresante si no te gustan las aglomeraciones. El tráfico es un infierno, igual que coger el tren en hora punta.

Los japoneses se duermen en todos sitios. El frenético y estresante ritmo de vida de Japón provoca que los japoneses se duerman literalmente en cualquier sito. No es extraño ver a gente durmiendo o dormitando en los trenes (incluso de pie), parques o en algún bordillo de una callejuela cualquiera.

Japón es un país seguro. Muy seguro. Por supuesto ocurren cosas como en el resto del mundo pero es difícil que alguien te asalte en la calle para robarte, te quite la cartera en el tren o que alguien ocupe una propiedad que no es suya. No es necesario preocuparte por tus cosas en todo momento, porque nadie las va a tocar.

Los japoneses son muy amables. Algo que se nota especialmente en comercios y alojamientos. Son muy amables y muy atentos, en ocasiones incluso resulta excesivo, pero allí el servicio al cliente está a otro nivel. No lo son tanto en el transporte, donde el espacio es un bien escaso, por lo que no esperes ser bien recibido en los trenes con maletas o carritos de bebé.

Máquinas de bebidas por todas partes. Estés donde estés, cerca de donde te encuentres seguro que tienes a mano una máquina de bebidas. El calor pero sobre todo la humedad es infernal en los meses de verano y es necesario hidratarse en todo momento. Estas máquinas son muy fiables, no sufren vandalismo y son un negocio para cualquiera que quiera contratar algunas para sacarse unos yenes extra.

La cuna del manga y el destino de todo otaku que se precie. El manga está tan arraigado en la cultura japonesa que está por todas partes. Es habitual ver a gente leyendo manga en el tren o en los コンビニ (konbini). Los cafés de Internet ofrecen librerías descomunales donde uno puede leer todo el manga que quiera durante su estancia, y su uso está ampliamente extendido a todos los aspectos de la vida de los japoneses. Akihabara es el epicentro del universo friki. No querrás salir de allí.

El país de las colegialas. Hasta determinada edad, el uniforme escolar es obligatorio en la mayoría de escuelas del país y por eso, es frecuente ver grupos de colegialas uniformadas por todas partes durante los días lectivos. La colegiala se ha convertido en otro de los símbolos de Japón. Su influencia en el manga y el amine, el merchandising, la publicidad en cine y la TV, es más que evidente. La hipersexualización de esta figura en el manga y el anime, ha generado más de un debate sobre dónde está el límite de la legalidad, ya que en muchas ocasiones estos personajes aparentan edad infantil.

Calor infernal. En los meses de buen tiempo, el calor es asfixiante y peor aún es la humedad, que te hará sudar como un cerdo teniendo incluso que cambiarte la camiseta varias veces al día. Muchos establecimientos, tienen el aire acondicionado tan fuerte que los cambios bruscos de temperatura te pueden hacer coger un resfriado. En mi último viaje en pleno julio, iba al supermercado con chaqueta de manga larga.

Vagones sólo para mujeres. Los tocamientos a mujeres en el tren son una auténtica lacra en Japón y es por eso que desde hace ya muchos años existen vagones sólo para mujeres, que son especialmente utilizados en las horas punta de los días laborables. La sociedad japonesa ha dado la espalda a este problema durante décadas y las mujeres han sufrido durante mucho tiempo estas agresiones en silencio por miedo a denunciar o pasar vergüenza frente a sus conciudadanos. Por suerte, las nueva generaciones están perdiendo el miedo y cada vez son más las mujeres que denuncian o se enfrentan a sus agresores. Fotografiar por debajo de la falda o robar braguitas, son otros de los pasatiempos favoritos de los pervertidos en Japón.

Shower Toilet. El famoso inodoro con chorrito japonés es una maravilla y cuando uno vuelve por primera vez de Japón cuesta entender por qué no ha sido ya implantado en nuestro país. El chorrito hace las veces de bidé y proporcional limpieza adicional para las partes íntimas y al contrario de lo que algunos piensan, por supuesto se sigue usando papel higiénico. Existen infinidad de modelos con montones de funcionalidades: chorros específicos para hombres y para mujeres, apertura de tapa automática, regulación de presión y temperatura del chorro, hilo musical, desodorante, desinfectante, etc. Eso sí, hay que tener especial cuidado con los botones que se aprietan para no causarse una quemadura en una zona tan delicada.

Bicicletas. El uso de la bicicleta está ampliamente extendido en Japón desde hace muchos años. Es un país preparado para ello. Lo curioso es que prácticamente todas las bicicletas son de paseo, feas y con un aspecto retro total con su cestita delante y sus guardabarros de chapa. No recuerdo haber visto más de o dos tres mountain bike por la calle en los viajes que he realizado.

Robo de bicicletas y paraguas. Las bicicletas y los paraguas son dos de los objetos más robados en japón y esto tiene curiosas explicaciones. Gran parte de los paraguas son el mismo modelo, transparentes y baratos, así que nadie sabe cuál es su paraguas. Si alguien sale de un comercio y está lloviendo, coge un paraguas de la papelera y se lo lleva, tal cual. El siguiente, hace lo mismo, y el siguiente. Cuando deja de llover, muchos de estos paraguas acaban abandonados en cualquier callejón.

Con las bicicletas ocurre algo similar: son muchos los trabajadores que después de la jornada laboral se van a un 居酒屋 (izakaya) o sea, a la taberna para beber. Cuando salen borrachos y no tienen medios para volver a casa, roban una bicicleta y la abandonan al llegar cerca de su casa. Por suerte, puesto que todas las bicicletas de japón están matriculadas, prácticamente la totalidad son recuperadas por los propietarios.

Japón es mucho más que todo esto, pero ya lo descubrirás en tus viajes. ¿Has estado en Japón? ¿Que te ha parecido y qué aspectos de su cultura te han sorprendido? Deja tus comentarios!

Puerta Kaminarimon en Asakusa, Tokyo. Japón
Puerta Kaminarimon en Asakusa, Tokyo
Las calles de Japón están llenas de máquinas expendedoras de bebidas
Máquinas expendedoras de bebidas
Cartelería 3D en comercios de Osaka, Japón
Cartelería 3D en comercios de Osaka
Cartelería 3D en comercios de Osaka, Japón
Cartelería 3D en comercios de Osaka
Enorme cartel Hentai en una calle de Tokyo, Japón
Enorme cartel Hentai en una calle de Osaka
En Japón hay vagones de tren sólo para mujeres
Vagones sólo para mujeres
Cosas que NO debes hacer en un WC de estilo occidental
Cosas que NO debes hacer en un WC de estilo occidental
Ciervos de Nara
Ciervos de Nara
Caravana de colegialas de camino a alguna parte
Caravana de colegialas de camino a alguna parte
Honda Goldwing Mi Vecino Totoro Custom
Honda Goldwing Mi Vecino Totoro Custom
El Coche Fantástico en Akihabara
El Coche Fantástico en Akihabara
Sede de Bandai en Tokyo, Japón
Sede de Bandai en Tokyo
Controles de diversos Shower Toilet, el famoso lavabo japonés "con chorrito"
Controles de diversos Shower Toilet
Vino del Barça en un supermercado de Kojima, Okayama
Vino del Barça en un supermercado de Kojima, Okayama
Farola Puma en una calle de Japón
Farola Puma
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